Volkswagen Golf GTI MkII
El Volkswagen Golf GTi nació en 1975 tras su presentación en el salón del automóvil de Francfort, uno de los favoritos de la marca alemana para presentar sus vehículos. Esta primera versión nació tras el desarrollo por su cuenta y casi en solitario por un ingeniero de la compañía. Empleaba un motor de casi 1600 cc desarrollando la nada despreciable cifra de 110 CV teniendo en cuenta su contenido peso de 800 kg. Durante 1982 este motor era sustituido por un 1,8 litros alimentado por inyección al igual que la primera versión.
En 1983 ya estaba terminada la segunda generación del Golf. En esta generación empezaron a introducirse nuevos elementos en el equipamiento como la dirección asistida hidráulica, el cierre centralizado, los elevalunas eléctricos o los espejos regulables eléctricamente. Ya en 1984 se presentaba el GTI con la nueva carrocería que ya no estaba diseñada por Giorgetto Giugaro sino por el equipo de diseño de la marca en Wolfsburgo descartando así los diseños de la propia Italdesign que fueron aprovechados por SEAT para crear su Ibiza.
Esta nueva versión resultaba mucho más moderna que la anterior. Era más cómoda. grande y por supuesto pesada que la anterior, con un incremento de más de 100 kg en algunas versiones, a pesar de que mantenía muchas de sus interesantes características como la de una gran distancia entre ejes y generosas vías en una carrocería de dimensiones contenidas.
En cuanto a mecánica hubo pocas novedades ya que empleaba el mismo motor de 1,8 litros y 112 CV estrenado dos años antes con algunos retoques en la gestión electrónica, entre otros.
Este motor, con denominación interna EV e inyección mecánica, resulta muy agradable en su funcionamiento, ofreciendo una notable respuesta en toda su gama de funcionamiento. A partir de 1987 se realizan algunos cambios en el motor pasándose a denominar PB e incorporando la inyección electrónica Digifant II. Estos motores ofrecen un consumo moderado de combustible teniendo en cuenta sus prestaciones. Como es habitual en la época para Volkswagen emplea un motor ‘alargado’, pues tiene más carrera que diámetro de pistón.
Las suspensión delantera es independiente de tipo McPherson con muelles helicoidales, amortiguadores hidráulicos y barra estabilizadora mientras que atrás se recurre a un falso eje torsional con muelles helicoidales, amortiguadores hidráulicos y barra estabilizadora que da lugar a una suspensión semiindependiente.
El interior es confortable para lo que se espera del coche. Ofrece un puesto de conducción agradable, con los pedales situados correctamente, incluso permiten la maniobra del punta-tacón con facilidad. El volante tiene un tamaño correcto a pesar de que queda demasiado cerca del conductor. Tras el volante aparece la primera decepción con una instrumentación muy escasa.
Exteriormente los detalles diferenciadores con respecto a las otras versiones además de los logotipos indicadores de versión por cuatro faros en la rejilla con marco rojo, molduras laterales diferentes y llantas de chapa de diseño específico.
El GTI ofrece en todas sus versiones un buen comportamiento dinámico. Su conducción resulta sencilla, incluso si subimos el ritmo en zonas viradas. Al límite muestra un comportamiento neutro mientras que si pasamos el límite se muestra subvirador para tranquilidad del conductor. A diferencia de sus rivales franceses el eje posterior ofrece menos libertad, no permite deslizamientos fáciles de la zaga, aspecto que frena la diversión pero lo hace más agradable para los menos expertos.
Además de esta versión existieron otras versiones con el apellido GTI:
GTI 16 válvulas:
Presentada un año después esta versión desarrollaba 139 CV con una excelente entrega de potencia, especialmente en la zona alta del cuntavueltas.
GTI G60:
La marca alemana presentó después la versión G60 que empleaba un compresor volumétrico de tipo G desarrollando nada más y nada menos que 160 CV con un funcionamiento de lo más contundente a bajos y medios regímenes gracias al par extra de la sobrealimentación. Curiosamente esta versión potenciada usaba el motor con dos válvulas por cilindro, dejándose la culata multiválvula para una edición limitada a 71 unidades que quedaron casi en su totalidad entre los directivos de la marca. Este motor desarrollaba 210 CV y 252 Nm siendo el Golf más potente hasta la llegada del Golf R32 ya en 2003.
Rallye:
A pesar de no tener la denominación GTI, esta versión merece especial atención pues contaba con tracción integral Syncro mediante diferencial central Fergusson con reparto variable de par entre ambos trenes. Esta versión se diferenciaba estéticamente por unos nuevos parachoques, aletas ensanchadas al estilo del BMW M3 E30 y prescindía de los faros delanteros circulares en favor de unos rectangulares, entre otras modificaciones.
Además de estas versiones, existieron múltiples versiones limitadas destinadas a algunos países en concreto o a muy pocas unidades, algunas de ellas no basadas en una versión GTi.
Durante su vida comercial el GTI fue beneficiándose de los cambios del resto de la gama. Así por ejemplo a partir de 1987 incorpora una parrilla con láminas más gruesas, espejos retrovisores rediseñados o ventanillas sin triángulo delantero, entre otros. En 1990 se introducen nuevos paragolpes para los altos de gama, los denominados parachoques anchos, con dos partes, una en plástico sin pintar y la parte inferior en el color de la carrocería.
A partir de 1986 también se vendieron los GTI con catalizador, con lo que la potencia de los motores disminuyó quedando el 8 válvulas en 107 CV y el 16 válvulas en 129. Curiosamente todas las variantes G60 llevaban el catalizador de serie desde el inicio de su comercialización. En 1991 sale a la venta el Golf GTI de tercera generación que emplea un motor de dos litros y 115 CV. En la tercera y cuarta generación quedan algo desdibujadas hasta la llegada del Golf V GTI y su motor turboalimentado de 200 CV.
Actualmente los Golf GTI de segunda generación como los del presente artículo están muy cotizados. Existen muchas unidades en buen estado de GTI 8 válvulas, siendo realmente escasas las equipadas con compresor y especialmente las versiones Rallye.
Con los GTI de 8 válvulas se disputa una copa monomarca de denominada Copa V-Line, que se celebra dentro de los mitings del Campeonato de Cataluña de Velocidad. Estan admitidos los vehículos fabricados entre los años 1985 hasta 1992 en sus diferentes versiones. La propuesta nace con el espíritu de que exista la oportunidad de acceder a la Competición con un coste muy bajo y para ello se parte de un vehículo sólido, fiable, con buenas prestaciones y gran imagen pero con un valor de compra reducido al que se le incorpora un kit para adaptarlo a su uso en competición.
En próximas entregas hablaremos más detalladamente de cada uno de los modelos tratados.












muy inovador para la epoca
Realmente no es tan innovador como la historia parece demostrar, en la época ya había coches de planteamiento similar aunque por algún motivo que desconozco no se han hecho tan famosos.